
Después de cuatro días de negociación, los 27 acuerdan destinar 390,000 millones de euros en subsidios para paliar la crisis.
Bruselas. ”¡Acuerdo!”, anunció en redes sociales el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, poco después de las 5:30 horas del día de ayer 20 de julio.
Este plan de reconstrucción, que estará financiado por una emisión sin precedentes de deuda conjunta por parte de la Comisión Europea y tendrá una duración de tres años, se sumará a un presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros.
Esto último supone un cambio histórico en el modelo presupuestario que estableció hace 30 años el marco financiero plurianual que supone un paso sin precedentes hacia una posible unión fiscal.
Tras cuatro días maratonianos de Consejo Europeo, los líderes de los 27 consiguieron sacar adelante el esperado plan de rescate para salvar a sus economías del colapso sin precedentes de la crisis del Covid-19, entre ellas España e Italia.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el acuerdo es “una señal sobre la capacidad de actuar” de la Unión Europea (UE). “Europa tiene la valentía y la imaginación de pensar en grande”, enfatizó en una rueda de prensa la alemana.
No fue fácil, pero al final nos encontramos”, afirmó la canciller, para destacar a continuación que “el multilateralismo está en estos momentos muy presionado” y que “Europa ha demostrado en esta situación ser capaz de actuar”.
El fondo de reconstrucción nace después de que los autodenominados países frugales, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia, hayan logrado imponer su austeridad a base de un buen tijeretazo tanto en las ayudas directas como en el presupuesto europeo.
A pesar de su empuje, los países del norte no han conseguido reducir el tamaño global del fondo, que preserva los 750,000 millones iniciales, pero a cambio han obligado al resto de socios a recortar la parte que se distribuirá a los países en forma de subvenciones a fondo perdido, otra de sus principales reivindicaciones.
Cheques para países del norte
Finalmente, las transferencias se quedarán en 390,000 millones de euros, 110,000 millones menos que los que recogía la primera propuesta que llegó a la mesa de los líderes. El resto del fondo, 360,000 millones de euros, llegará a los Estados miembros en forma de préstamos que tendrán que devolver.
Otra de las victorias que se han apuntado los países del norte es el aumento de sus ‘cheques’ de descuento del que se benefician los mayores contribuyentes al presupuesto de la UE. En concreto, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Alemania verán reducidas sus aportaciones durante todo el periodo en 53,000 millones que tendrán que completar el resto de Estados miembro.
















