...
11.6 C
Mexico City
martes, febrero 3, 2026

    POR SIEMPRE ROD STEWART

    75

    16 de Agosto de 2012.-La lluvia sólo causó un leve retraso en el viaje de Rod Stewart en México, quien a su llegada de inmediato subió a los empapados asistentes a bordo de su “Love train”. La nostalgia colectiva y el primer coro monumental se escuchó en el Auditorio Nacional de la ciudad de México con “Tonight’s the night”, que arrancó un “All right” (muy bien) en señal de aprobación por parte del escocés.

    “Hola a cada uno. Empezamos un poco tarde, pero estamos esta noche aquí para que todos ustedes disfruten”, saludó el anfitrión.

    Un grito colectivo le respondió. Entre las voces estaban las de Rafael y Carlos, dos cuarentones que portaban playeras del concierto que Rod ofreció en 1989 en el estadio Corregidora de Querétaro. “Hoy teníamos una cita infaltable con Rod y, aunque nos agarró la lluvia, llegamos”, comentaron los fans antes de brincotear, cual adolescentes, con “Some guys”.

    En el escenario, dos rubias que completaban la tercia de saxofones robaron la atención que había captado al principio el saco rosa de Stewart. Entonces Rod se retiró el saco y ante los silbidos expresó: “Esto es para que vean que el paso del tiempo no nos hace nada”.

    El momento eufórico sirvió para que el artista presumiera “sus dos pasiones”: a sus nietos e hijos en fotografías con playeras del Celtic Futbol Club, equipo al que es aficionado. Fue el preámbulo perfecto para “Forever young”.

    A pesar de que el frío quería obligar a Rafael a salir al baño, el fan prefirió quedarse para escuchar “Downtown train”, canción en la que Stewart cambió su atuendo a un traje morado.

    “Ahora cantaré algunas canciones acústicas para todos ustedes”, dijo al pasar a sus tres coristas y cuatro de sus músicos al frente del escenario. “Have I told you lately”, “First cut is the deepest” y “Rainy night in Georgia” fueron las dedicatorias que ligaron a público y rockero.

    Rod se cambió una vez más (ahora vistió con un blazer multicolor y pantalón blanco) para entregar “You’re in my heart” y “Hot legs”, momento en que regaló balones de futbol autografiados. “Maggie May”, “Sailing” y el unísono del clásico “¿Do you think I’m sexy?” cerraron el concierto de Stewart en el que Rafael y Carlos cantaron, brincaron, bailaron y gritaron como en aquella primavera del 89, en Querétaro.

    Rod, con ramo de flores en mano, se retiró del escenario con la promesa de volver.

    La lluvia sólo causó un leve retraso en el viaje de Rod Stewart en México, quien a su llegada de inmediato subió a los empapados asistentes a bordo de su “Love train”. La nostalgia colectiva y el primer coro monumental se escuchó en el Auditorio Nacional de la ciudad de México con “Tonight’s the night”, que arrancó un “All right” (muy bien) en señal de aprobación por parte del escocés.

    “Hola a cada uno. Empezamos un poco tarde, pero estamos esta noche aquí para que todos ustedes disfruten”, saludó el anfitrión.

    Un grito colectivo le respondió. Entre las voces estaban las de Rafael y Carlos, dos cuarentones que portaban playeras del concierto que Rod ofreció en 1989 en el estadio Corregidora de Querétaro. “Hoy teníamos una cita infaltable con Rod y, aunque nos agarró la lluvia, llegamos”, comentaron los fans antes de brincotear, cual adolescentes, con “Some guys”.

    En el escenario, dos rubias que completaban la tercia de saxofones robaron la atención que había captado al principio el saco rosa de Stewart. Entonces Rod se retiró el saco y ante los silbidos expresó: “Esto es para que vean que el paso del tiempo no nos hace nada”.

    El momento eufórico sirvió para que el artista presumiera “sus dos pasiones”: a sus nietos e hijos en fotografías con playeras del Celtic Futbol Club, equipo al que es aficionado. Fue el preámbulo perfecto para “Forever young”.

    A pesar de que el frío quería obligar a Rafael a salir al baño, el fan prefirió quedarse para escuchar “Downtown train”, canción en la que Stewart cambió su atuendo a un traje morado.

    “Ahora cantaré algunas canciones acústicas para todos ustedes”, dijo al pasar a sus tres coristas y cuatro de sus músicos al frente del escenario. “Have I told you lately”, “First cut is the deepest” y “Rainy night in Georgia” fueron las dedicatorias que ligaron a público y rockero.

    Rod se cambió una vez más (ahora vistió con un blazer multicolor y pantalón blanco) para entregar “You’re in my heart” y “Hot legs”, momento en que regaló balones de futbol autografiados. “Maggie May”, “Sailing” y el unísono del clásico “¿Do you think I’m sexy?” cerraron el concierto de Stewart en el que Rafael y Carlos cantaron, brincaron, bailaron y gritaron como en aquella primavera del 89, en Querétaro.

    Rod, con ramo de flores en mano, se retiró del escenario con la promesa de volver.

     

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí