México, 9 Dic. (Notimex).- Pinturas, esculturas, litografías y grabados conforman la exposición “Los animales en el arte del siglo XIX. Una mirada a la colección de Antonio Haghenbeck”, que se inauguró anoche en el Museo Casa de la Bola, a propósito del XX aniversario luctuoso del filántropo y coleccionista.
La muestra, que permanecerá vigente hasta el 26 de febrero de 2012, es la primera obra que la Fundación Cultural Antonio Haghenbeck y de la Lama, realiza con acervo propio de las museosHacienda de Santa Mónica, Hacienda de San Cristóbal Polaxtla y de la Bola, para reunir 40 piezas de destacados artistas de las artes plásticas.
Esta muestra, organizada por la Fundación, no se plantea desde el punto de vista de la excelencia artística, sino como un testimonio de los intereses del fundador.
Cuenta con piezas de gran calidad, pues de los 15 óleos exhibidos, sin duda el cuadro más importante es de los Toros, tanto por sus dimensiones como por la calidad de la pintura, firmado por W. Watson, con fecha de 1886.
Se encuentran además grabados y litografías, que suman 20 piezas que forman parte de una importante colección de más de mil obras de origen europeo que se encuentran en el acervo de los tres museos.
Respecto a la litografía, cabe señalar que uno de los talleres más importantes fue el de M. Lemecier en París, de donde salían los mejores grabados de Europa. En esta muestra se presentan obras realizadas por este afamado taller.
La exposición incluye cinco láminas tomadas de pinturas de Rose Bonheur, la artista europea más prestigiada del siglo XIX en el tema de los animales. Su fama trascendió las fronteras europeas y alcanzó un notable éxito comercial.
Su obra maestra “La feria de caballos”, cuya reproducción en litografía se encuentra en esta muestra y que causó sensación en el Salón de París en 1853, es una obra monumental de 2.5 metros de alto por 5 metros de largo.
También se encuentran litografías de autores como Julius von Blaas, Tony Robert Fleury, Emile Van Marcke y J. Adam, un artista casi desconocido. Sus magníficas piezas de caballos en lucha y movimiento agitados denotan la influencia del gran artista francés Delacroix.
La muestra incluye cuatro obras plasmadas por Antonio Haghenbeck, como un testimonio de su gusto por la pintura, que indudablemente fue influido en su vocación artística tanto por Juliana y Josefa Sanromán, su tía y abuela, respectivamente.