* El artista se aisló a partir de los años 80 y hoy lo rescatamos: Juan Coronel Rivera
México, 5 Jul (Notimex).- Como un pintor mexicano nacido en España y no un exiliado, un copartícipe de la Escuela Mexicana, amigo de artistas de la talla de Pablo Picasso, Joan Miró y Salvador Dalí, así recordó la crítica de la primera mitad del siglo pasado al artista español José García Narezo (1922-1989).
Mañana se presentará en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo de esta ciudad, un catálogo con 150 imágenes que incluye obras de la exposición presentada en ese recinto hace unos meses, "así como la obra que se encuentra en el extranjero y que no pudimos traer", destacó Juan Coronel Rivera, uno de los autores de la publicación y curador de la mencionada muestra.
“La importancia de rescatarlo consiste en poder volver a ver y leer nuestro periodo moderno, pues resulta increíble que a estas alturas estemos encontrando con todos estos autores que nos dejan y permiten, volver a estudiar y entender como realmente sucedió la incursión moderna extranjera en México”, expuso a Notimex.
En entrevista, Coronel Rivera recordó que críticos como María Izquierdo o Luis Cardoza y Aragón calificaron a García Narezo como un autor muy atendido, pero debido a su condición de sordomudo y a que careció de familia en los años 80, el panorama cultural se olvidó de él.
Sin embargo, acotó, fue un creador importante que participó desde muy joven en toda la escena del arte español y su primera exposición de manera colectiva fue en el Pabellón en España en 1937, donde Picasso estaba presentando el "Guernica".
“Entonces, las primeras obras que él presenta, son frente a Picasso, además de que en esta muestra se hace amigo de Dalí, Miró y el propio Picasso, y mantuvo correspondencia con esos autores hasta los años 50”, dijo.
Sobre cómo fue su acercamiento al artista español, el nieto del muralista Diego Rivera recordó que fue un descubrimiento importante porque entre los años 30 y 50 en México, tuvo una acogida critica impresionante, hablaron de él los críticos más importantes del momento.
"No es que lo haya descubierto, sino que por primera vez vi un cuadro en 1990 y comencé a hacer un poco de investigación sobre él; estaba tan perdido, no sabía que era hijo de Gabriel García Maroto y, a partir de ello, me adentré en una investigación en la que participamos cinco personas a mi cargo.
“Adriana Clemente, Dolores Couryieyes, Raúl Cano y Mari Castillo, y entre todos comenzamos a seguir las pistas del autor, dado que no contaba con un archivo. Fue hasta seis meses antes de que cerráramos la investigación que conocimos la primera fotografía de él y por terceros logamos reconstruir su vida familiar”, dijo al también pintor.
Refirió que lo interesante de García Narezo fue encontrar sus obras, "sobre todo las tempranas, pues su primera incursión plástica de forma contundente fue en el Surrealismo y esto nos hizo ver una meta importante y creo que hay que investigar más al respecto".
Las criticas hablaban del pintor mexicano nacido en España, de esa manera estaba integrado, no lo veían como un exiliado, sino como un copartícipe dentro de la Escuela Mexicana.
También fue fundamental su participación con arquitectos, no sólo como parte de los decorados de la arquitectura. La crítica siempre hablaba de él en términos muy elogiosos, especialmente, en relación a su factura que es lo que llamó la atención; hablamos de que en aquella época, en los años 40, había 300 artistas en México activos muy buenos, y la gente lo reconoce como uno de los grandes pintores”, destacó.
De acuerdo con Coronel Rivera, "se le olvidó porque el mismo se aisló. Su padre murió en 1969 y él se fue a vivir en Alpuyeca, y parece que vivía aislado, de manera no precaria pero sí solitaria, y eso ayudó a que no hubiera contacto, a la par súmenle que no tuvo familia, pues no hubo comunicación, por lo que su última exposición fue en 1982”, indicó.
















