
Notimex – Así lo revelaron los ponentes del Seminario del 25 Aniversario de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC) en el panel denominado "La competividad en los puertos de la región. Problemática y desarrollo en materia de infraestructura".
En el acto, el presidente de la AMANAC, José Cristian Bennett Lira, reconoció que la participación de México evoluciona rápidamente por su ubicación geográfica estrategia y los acuerdos comerciales con los principales puertos económicos del mundo.
Lo anterior, planteó, exige que México eleve su competitividad mediante el establecimiento de cadenas de transporte y redes logísticas que respondan al crecimiento de las relaciones comerciales del país.
Refirió que en 2011, las exportaciones mexicanas ascendieron a 349 mil 679 millones de dólares y las importaciones sumaron 350 mil 843 millones de dólares.
En ese sentido, destacó que la participación del transporte marítimo en México es de un 29 por ciento, con 28.6 por ciento en exportaciones y 30.1 en importaciones.
Del total de dichas exportaciones, abundó, 79.7 por ciento es de naturaleza manufacturera, 16.1 por ciento son petroleras y 3.0 por ciento agropecuarias.
Aseguró que en México existe una infraestructura intermodal incipiente con apenas 18 terminales ferroviarias e igual número de terminales portuarias de carga que pese a ser prometedoras suelen ser insuficientes ante la creciente demanda de mayor capacidad y calidad de servicio.
Bennett Lira consideró que el país tiene importantes puertos con salida al Atlántico y al Pacífico que pueden ser suficientes para afrontar el crecimiento del comercio exterior mexicano si se toma en cuenta que el país posee rutas a Asia, Sudamérica, Centroamérica, Estados Unidos, Canadá, Norte de Europa y el Mediterráneo.
Por su parte, el presidente de la Cámara Interamericana de Agentes Marítimos y del Centro de Navegación de Argentina, Javier E. Dulce, subrayó la importancia de la expansión del comercio marítimo durante los últimos años.
Ello ha traído como consecuencia el incremento de las capacidades de los buques, lo que implica el reto de incrementar las dimensiones de puertos y canales como en el caso del Canal de Panamá, aseveró.
Desde luego, dijo, lo anterior viene acompañado de retos como la protección ambiental, buscando la reducción de emisión de gases de efecto invernadero como el CO2 y las mejores formas de optimizar costos y competitividad ante el incremento de precios en combustibles.
Al exponer la experiencia de Argentina, detalló el reto de manejar buques cada vez más grandes como los Panamax, con capacidad de cuatro mil 500 TEUs y los Post Panamax, que van de los cinco mil a los 12 mil TEUs, pero que por sus dimensiones no pueden operar en cualquier lugar.
En ese sentido, expuso que las dimensiones de estos buques hace necesario evaluar el incremento del ancho de los canales, como el de Panamá, sumado a una mayor capacidad de transporte interno para desplazar las mercancías.
Aseguró que aumentar las dimensiones de los buques o de los puertos no resuelve el problema si no se considera además la infraestructura carretera y ferroviaria que permitan la rápida distribución de las mercancías, sumado a una política aduanal dinámica y madura.
















