OTRA VISIÓN
por Jorge Fernández H.
Martes 2 de diciembre de 2025

Francisco Cervantes: el hombre que tendió los puentes correctos en el momento justo
Hoy acompañamos a Francisco Cervantes Díaz en su informe final al frente del Consejo Coordinador Empresarial, un evento histórico en el Centro Banamex que simboliza el cierre de un ciclo y el nacimiento de otro en la relación entre el gobierno y el empresariado de México.

Francisco Cervantes encabezó el CCE con una visión distinta, fresca, inteligente y profundamente humana. Llegó a un país marcado por transformaciones políticas profundas y, lejos de confrontar, eligió construir. Con serenidad, paciencia y firmeza supo interpretar el momento nacional y entendió que México necesitaba puentes, no muros; diálogo, no distancias; confianza, no sospechas.
Una de las virtudes más grandes de Cervantes fue su capacidad para relacionarse con todos: con empresarios grandes y pequeños, con cámaras de comercio, con organizaciones civiles, con gobernadores, legisladores y líderes de todos los partidos. Pero, sobre todo, construyó una relación cercana, respetuosa y de gran confianza con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con quien estableció una comunicación franca, cordial y productiva. Esa relación permitió que muchas de las inversiones recientes, los acuerdos de competitividad y los proyectos de desarrollo tuvieran un cauce institucional sólido y estable.
A ello se suma su histórica amistad con Carlos Slim, una relación basada en el respeto, la visión y la búsqueda de unidad nacional. Esa cercanía entre ambos abrió caminos, creó entendimientos y permitió que el sector privado mantuviera una voz firme, moderada y constructiva en los momentos más importantes para el país. Cervantes supo equilibrar la fuerza de los grandes empresarios con las necesidades del gobierno y las exigencias de los emprendedores. Fue un puente vivo entre intereses distintos, convirtiéndolos en propósitos compartidos.
Durante su gestión, logró mantener un diálogo permanente con todos los miembros del gabinete federal, creando un clima de trabajo donde gobierno y empresarios dejaron de verse como adversarios para convertirse en colaboradores del desarrollo nacional. Su liderazgo se expresó en mesas de negociación, en misiones internacionales, en proyectos de infraestructura, en iniciativas para promover el nearshoring, y en cada gesto de conciliación cuando el país lo necesitaba.
Hoy, al cerrar este capítulo, sabemos que su historia no termina aquí. La Presidenta Sheinbaum lo ha invitado a participar en procesos estratégicos como las negociaciones del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, donde su experiencia resultará invaluable. Su futuro seguirá ligado a México, a su crecimiento, a su apertura al mundo y a su estabilidad.
A Francisco Cervantes le deseamos el mayor de los éxitos. Confiamos en él, creemos en él y sabemos que seguirá siendo un hombre clave para el presente y el futuro de nuestra nación. Su legado ya está escrito: un México donde los grandes acuerdos son posibles cuando existe liderazgo, inteligencia y visión.
MÉXICO VIVE!!!
VIVA MÉXICO!!!



