El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) prepara la apertura de la zona arqueológica El Lagartero, ubicada en la localidad de Lagos de Colón, municipio de La Trinitaria, en Chiapas, cercano a la frontera con Guatemala.
México, 27 Sep. (Notimex).- La directora del proyecto arqueológico, Sonia Rivero Torres, precisó que el antiguo asentamiento maya cuenta con un centro ceremonial rodeado por cuerpos de agua y vegetación original de la selva baja, y representa el único sitio de esta cultura que conserva dicho ecosistema.
El sitio, que tuvo su apogeo entre 700 y 900 d.C., será abierto en próximas fechas tras 14 años de trabajo arqueológico que han dejado expuestas cuatro pirámides, nueve altares, un juego de pelota y otras estructuras.
Informó que al ubicarse entre México y Guatemala, El Lagartero fue un lugar de paso de aspectos culturales e ideológicos durante al menos un milenio, de 300 a 1400 d.C., como lo demuestran vestigios de edificaciones y objetos encontrados.
Hacia 700-900 d.C, en el Clásico Tardío, Lagartero tuvo influencia del Petén y similitudes con Tikal (Guatemala) en cuanto a la cerámica estilo Códice, mientras que la localización de piezas de obsidiana verde hace referencia a conexiones con el Altiplano Central mexicano, detalló.
La especialista agregó que también se han hallado pequeños colgantes de cobre en forma de cabeza de lagarto, que datan de 1200-1400 d.C, y proceden de regiones lejanas como Michoacán.
De ese lapso del denominado periodo Posclásico, "encontramos cerámica proveniente de Guatemala, tipo Chinautla policroma, similar a la de la zona arqueológica de Zaculeu, en la Sierra de los Cuchumatanes", especificó.
La mayoría de las estructuras de El Lagartero están sobre islas pequeñas y penínsulas rodeadas por los lagos del ejido Cristóbal Colón, aproximadamente a 68 kilómetros de Comitán.
En el más grande de los islotes que posee ocho hectáreasllamado El Limonal, se localiza el área ceremonial que podrá conocer el visitante.
Alrededor de la plaza principal se distribuyen cuatro pirámides, salvo la norte (conocida como de Las Vasijas), todas cuentan con altares.
Las restantes son las nombradas Dios del Viento (al sur), del Guajil (al este) y de las Tumbas (al oeste), ésta última es la más pequeña, sin embargo, su excavación arrojó importantes hallazgos, como la única estela completa que se ha encontrado en el sitio.
Dicho monumento, de 2.10 metros de longitud, 65 centímetros de ancho y seis centímetros de espesor, muestra una escena en la que se observa a un jerarca maya sometiendo a un personaje de menor tamaño, de ahí se deduce que "un señor venido de una región cercana, llegó y dominó El Lagartero, alrededor del año 1000 después de Cristo".
La especialista de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH recordó que al bajar la exploración a otro nivel de la pequeña estructura piramidal, se hallaron tres ollas con entierros en su interior y vasijas alrededor que datan de 700 D.C.
Además, en una etapa constructiva más temprana (dos siglos antes) de la Pirámide de las Tumbas, fue posible ubicar alrededor de 40 piezas cerámicas de color negro, en su mayoría monocromas pulidas, así como una vasija grande que contenía huesos.
Esto implica que la mayoría de las pirámides sirvió como tumbas, mencionó la especialista, quien aseguró que los estudios en la zona arqueológica El Lagartero continuarán después de su apertura.
Como es común en las ciudades mesoamericanas, El Lagartero también tiene un juego pelota, que se ubica al sur de la Pirámide del Dios del Viento (llamada así porque tiene bajorrelieves en forma de T invertida, símbolo maya de Ik, deidad del viento).
La cancha, comentó, es de tipo cerrado por medio de dos cabezales, ambos con escalones de acceso.
Citó que es posible que El Lagartero haya sido elegido, tanto por factores estratégicos y defensivos, como estéticos y esotéricos; aunque sin duda una de las grandes ventajas es el aspecto ecológico y el abundante recurso hidráulico.
Refirió que con apoyo de la Coordinación Nacional de Obras y proyectos, y de la Dirección de Operación de Sitios, ambas del INAH, se construyeron andadores y puentes para facilitar el recorrido por esta nueva zona arqueológica.
















