
Los establecimientos de este giro se encuentran en una carrera de resistencia, debido a que operan por debajo de sus capacidades y no hay proyecciones de cuándo podrían retomar el nivel de productividad que tenían hasta antes de la pandemia.
Querétaro, Qro. La industria restaurantera del estado vislumbra en el cierre del 2020 expectativas positivas, que representarían un repunte en ventas, principalmente por la temporada decembrina, en contraste con el bajo nivel que mantuvieron a lo largo del año y por lo cual no han llegado a la máxima capacidad permitida de aforo, que actualmente es de 75 por ciento.
Sin embargo, en este cierre de año el sector deberá ponderar la crisis sanitaria y seguir operando en apego a los lineamientos y limitaciones que dictan las autoridades sanitarias, refirió el presidente en Querétaro de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), Octavio Mata Rivera.
“Este año vino a afectar a todos y esperamos que diciembre sea una buena temporada, pero respetando mucho los protocolos, sabemos que debemos darle prioridad al tema de salud”, mencionó.
Los establecimientos de este giro se encuentran en una carrera de resistencia, debido a que operan por debajo de sus capacidades y no hay proyecciones de cuándo podrían retomar el nivel de productividad que tenían hasta antes de la pandemia.
Contar con una vacuna contra el Covid-19 sería elemental para que el sector visualice un mejor panorama.
“Yo creo que saliendo la vacuna contra Covid-19 la recuperación puede ser buena. Nuestra esperanza es que salgan las campañas de vacunación. Estamos en una carrera de resistencia, donde muchos negocios están saliendo a mano o por debajo del punto de equilibrio, pero estamos resintiendo para que el próximo año cambien las previsiones”, declaró.
Pese al complejo escenario que vive este sector, durante este año iniciaron operaciones 10 nuevos establecimientos, de diversas dimensiones, cuyas inversiones fluctuaron entre 500,000 pesos y hasta 6 millones de pesos.
“Llevamos a la fecha 10 marcas nuevas, todavía hay algunos interesados en abrir en estas fechas, tenemos dos que quieren abrir en los primeros días de enero”, refirió.
Los empleos que se generan por restaurante varían de acuerdo con el tipo de unidad económica, oscilando desde 15 hasta 200 empleos.
En contraste con el año anterior, este 2020 los asociados a Canirac no participarán en el Buen Fin, debido a que esta edición consistirá en impulsar las ventas en línea, herramienta en la que la cámara no ve oportunidades de venta.
“Este año Canirac no entra al Buen Fin, ellos lo están manejando mucho con el tema de ventas en línea, por lo cual nosotros no nos vemos beneficiados. Como funcionaba en años anteriores sí nos beneficiaba, ya que la gente salía a los centros comerciales y sobre todo se veían beneficiados nuestros negocios que tenemos en estos puntos, pero hoy creo que no nos beneficia de alguna forma. Este año Canirac no participa en el Buen Fin con ninguna promoción ni publicidad”, agregó.
En 2019, el Buen Fin representó un repunte de 40% en las ventas, generando una derrama económica de casi 25 millones de pesos durante los días del evento.
“El año pasado sí nos incrementaron las ventas 40% (…) fue muy beneficioso, pero este año, ellos están apostando mucho a las ventas en línea y alargaron los días del Buen Fin, pero sobre todo están metiendo promociones en línea”.
Hasta septiembre, los restaurantes habían recuperado en promedio 45% del total de ventas que tenían hasta antes de la emergencia sanitaria, de acuerdo con indicadores de la cámara.
En el estado radican 9,400 negocios dedicados a la venta de alimentos y bebidas, que generan 60,000 empleos directos y 120,000 empleos indirectos.
















