OTRA VISIÓN

por Jorge Fernández H.
Hoy jueves 1 de enero de 2026
UN AÑO PARA CREER, SOÑAR Y RENACER
Hoy iniciamos el 2026 con el corazón abierto y lleno de esperanza.
Este nuevo año no es solamente el paso del calendario: es una oportunidad de volver a creer, de soñar con más fuerza y de renacer en lo profundo de nuestra alma.
A todos nuestros amigos, a nuestra familia, a las personas que amamos y que caminan junto a nosotros en la vida, les deseamos un Año Nuevo 2026, de más logros, de nuevas oportunidades y de bendiciones abundantes.
Para quienes creemos en Dios, elevamos nuestra oración y le pedimos que nos inunde con Su luz, que derrame sobre nosotros la bendición de la salud, de la abundancia, del éxito y, sobre todo, de la oportunidad de servir a nuestros semejantes con amor y generosidad.

Hoy, con profunda emoción, agradezco a Dios por la esposa maravillosa que me dio, compañera fiel de mis días, que camina conmigo en los sueños, en los proyectos y en las esperanzas.

Agradezco a Dios por mis hijos, que son la bendición más grande de mi vida: Jorge Alberto, Arturo Alberto, Carlos Alberto, Francisco Javier y Beatriz Alejandra. Cada uno a su manera es un ser humano de bien, de luz, trabajador, solidario y exitoso; donde están, construyen, generan servicio, oportunidades, empleo, prosperidad y esperanza para otros 

y doy gracias a Dios por mis nietos —Diego, Iker, Camila y Josecito—, que son la alegría más pura, la fuerza que nos impulsa cada día a ser mejores, a vivir con amor y a soñar con un mundo más luminoso para ellos y a mis nueras, Mony, Isis, Ana, Miranda, mujeres valiosas que caminan al lado de mis hijos, acompañándolos, motivándolos y fortaleciendo sus proyectos de vida y sus familias, todo mi cariño y gratitud y mis hermanas, Betty y Rocio, que Dios les bendiga con más vida, más luz, más salud y más años de amor y paz.
A todos ellos, todo mi amor.


Le pedimos a Dios que en el trabajo que realizamos encontremos primero el sentido de servir, de aportar algo bueno y verdadero a la vida de los demás y que después ese trabajo sea también para nosotros un instrumento de crecimiento, de dignidad, de superación y de esperanza.

Le pedimos a Dios por nuestro país: que lleguen la seguridad, la justicia, la paz y la luz que tanto necesitamos, que cada hogar vuelva a respirar tranquilidad, que nuestros caminos se llenen de confianza y que juntos sigamos construyendo un México fuerte, solidario y lleno de fe.

Y para cada uno de nosotros, que los sueños, los proyectos y las metas que no logramos alcanzar en 2025 se transformen en inspiración para este 2026.
Que este año sea ese impulso profundo que nos invite a intentarlo de nuevo, a luchar con más fuerza, a creer en lo posible, a confiar en nosotros mismos y en la mano de Dios que guía nuestro camino.
Que el 2026 nos encuentre vivos de espíritu, apasionados de propósito, agradecidos por lo vivido y llenos de ilusión por lo que está por venir.
¡Feliz bendecido
y abundante Año Nuevo 2026 para todos!




Feliz inicio de año. Salud y prosperidad!